Entre 1997 y 1998 conocí el arte del mosaico y a partir de allí nunca más nos separamos. Comencé realizando cosas muy rústicas que aún perduran en mi casa.

Mi formación es autodidacta. Cuando explotó en mí la curiosidad sobre el mosaico no supe de la existencia de mosaiquistas hasta muchos años después. Así que, con la guía de algunos maestros franceses y libros que conseguí acá y más tarde en otros lugares del mundo me fui haciendo. Prueba y error fueron mentores.

Después de 8 años de experiencia, en el 2005 abrí las puertas de Grana Trencadis  y dejé atrás los números, los impuestos… el mundo contable  y decidí apostar por mi pasión al mosaico.
Mi principal objetivo fue crear un espacio destinado al desarrollo del arte de componer mosaicos y poder enseñar a través de talleres, cursos y seminarios esta maravillosa técnica.

Me di cuenta también    que   podía conectar este  arte con la vida cotidiana  ya que disponía de  una amplia gama de materiales y soportes con que trabajar y esto  hizo  que  ampliara mi creatividad.
Dentro de mis obras se pueden encontrar botones, canutillos, mostacillas, piedras, vidrio pintado, vajilla reutilizada a través de la técnica picassiette entre otros objetos, además de los comúnmente utilizados: azulejos, venecitas y cerámicas.  

Y  estos se enriquecen más  cuando tienen el valor agregado de “esa” madera que se encontró o el plato que el vecino tiró, reciclar… ese sano vicio. Hoy trabajos míos están en pisos, paredes interiores y en exteriores aportando una cuota plástica distinta a la hora de decorar.

Sigo investigando, sigo buscando… tomando cursos que me ayudaron a perfeccionar mi técnica y otros materiales que desconocía (smalti, vidrio)… y seguiré formándome… hay mucho para aprender y es necesario abrirse.

Buscar la originalidad en cada obra que se realiza tampoco es fácil. La inspiración puede venir de cualquier lado, desde el título de una canción hasta un párrafo de una lectura o libro de cuentos o un paisaje que quedó en la retina… sencillamente todo lo que nos rodea es musa… . Sólo hay que cambiar el ángulo desde donde lo vemos… Quizás con los ojos del alma?...

Me gusta trabajar con colores intensos, fuertes, contrastantes… quizás mi vida anterior fue tan esquemática que hoy necesito romper en colores. Y acompañar con algo que cuando se lee queda dando vueltas en la cabeza. Esas cosas que se paladean y se pueden volcar para compartir, junto al trabajo terminado el deleite de unas buenas palabras.  Es todo lo que puedo transmitir visualmente.

En los cursos y seminario de Grana Trencadis busco explotar la creatividad lúdica y generar la propia identidad artística de cada alumno. Para esto brindo toda la teoría y la práctica necesaria, así como también apunto a perfeccionar los trabajos a través de la calidad y diversidad de los elementos con los que se trabaja.

A partir de los 6 años en adelante todos están invitados a desarrollarla, solo hay que animarse y zambullirse en este mágico mundo del mosaico.